TORMENTA EN EL ÁTICO DE MIS PENSAMIENTOS

Dedicado las amables personas que engloban Territorio de Escritores.

Mil gracias por la cariñosa bienvenida y por haberme hecho finalista del reto Num. 46,

estoy muy agradecida. Y gracias por darmepermiso para poder publicarlo en mi blog.

 

 

Amanecía gris. En el horizonte se podían distinguir fogonazos de luz.

 

No sé cuanto tiempo llevaba caminando por el laberinto de cemento. Desorientada, sin poder detenerme, perdida en mi nulo juicio.

 

En ese momento no me importaba nada. Era precisamente lo que me había estado pasando durante tantos años. Algo se corroía en mi interior.

 

Reflexioné sobre mi vida, una pantomima dirigida por los demás. Tenía una profesión. Un sustento económico. Aunque todo ello había significado renunciar. Dejándome arrastrar por la corriente de la sociedad, había cumplido con lo que se esperaba de mí y había alcanzado la cresta de la ola en la que todos nos movemos alguna vez. Pero esa ola ha de chocar contra las rocas del desfiladero y hacerte añicos en el impacto.

 

Estaba sentada en el parque cuando comenzó a llover. No reparé en que por fin había respondido a alguna de las tantas preguntas que atormentaban el ático de mis pensamientos. Detrás de todo aquel caos, una pregunta: ¿Estoy en crisis?

 

Acompañaron a la lluvia, mis propias lágrimas evacuando aquel ático caótico que no conseguía gobernar. Lloré amargamente por todo lo que había sido, por todos los sueños perdidos, por todo aquello que jamás llegué a ser.

 

Miré hacía el cielo. Las nubes reflejaban mi propio corazón. El agua corría por mi rostro. Tenía empapado mi ser. Alrededor de mí se creó un torrente de agua que se iba por la alcantarilla. Mi mente estaba parada. Era como si yo misma no existiera por unos momentos.

 

De repente, dejó de llover. El viento azuzó fuertemente todo. El ático de mis pensamientos, sorprendentemente, parecía limpio, sereno y con olor a tierra mojada.

¿Crisis? Tal vez sí. Al fin, tenia claridad. Podía discernir mis antiguos sueños y el camino que me conducían a ellos. Podía vislumbrar un futuro motivador. Aquella parada terminó con un gran suspiro y mi última lágrima. Estaba preparada para el destino. Tenía por delante un mundo de ideas que crecían fuertes tras la bruma que no me había dejado ver.

 

Me levanté. Una nueva persona que mejorar.

 

Si esto eres Crisis, Bienvenida seas.

 

CMG

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s