HOJAS DE CEREZO

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Hoy recuerdo bajo mi cerezo en flor, aquel día que nos conocimos.
Sentada, apoyada la espalda en su tronco labrado en el tiempo, dejo que las hojas que se caen en el declibe de su temporada cubran la falda de mi kimono.
Recuerdo aquel momento…

Yo derribada en el suelo tras una cruel bofetada de mi maestra.

Mis finos ropajes desparramados por la tarima.
Mis temblorosas manos en la cara.
Mis cabellos despeinados sobre mi blanca cara, manchados de carmín y lágrimas.
Mi alma quebrada, de la decimosexta hija del emperador en su quinto matrimonio.
Mi voluntad dirigida a ser poetisa, al conocimiento del arte y las costumbres.
Humillada, creía marchitar.

Cuando llegó tu mano extendida, tras una bella mirada de ojos profundos, que me trasportan a otro exótico mundo, donde todo es posible.

Convirtiendote en mi danna, hermoso capitán de barco forastero.

Cuando te necesito, apareces sin más, cual mago. Mago del momento, y de las mareas de sábanas de satén.

Extendiste la mano y se me grabó en el alma tu sonrisa encantadora de los vientos que soy capaz de mover por ti.

Dia trás día, extiendes la mano para levantarme y decirme : ” Una mano, amiga”.

 

CMG

 

Relato ganador de Reto N°53: “Una mano amiga.” TERRITORIO ESCRITORES

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CAUTIVADOR SUEÑO DE ORIENTE

Sherezade había sobrevivido ya mil noches. Certero era que sobreviviría una noche más para admirar el siguiente amanecer, despedirse de sus hermanas las estrellas de Oriente.

Aquella noche cepilló su largo cabello azabache hasta que brilló a la luz de las velas. Maquilló sus profundos ojos verdes. Perfumó su cuello con el dulce néctar del Jazmín. Se vistió con sus vestiduras nupciales de raso blanco con bordes de plata, y se envolvió con su velo de seda color lila.

Se dispuso a cruzar el pasillo que le separaba del dormitorio del Sultán de Persia…. Respiró profundo, como si aquella fuera la última vez que el oxigeno recorriera su garganta…

Al abrir, una vez más, la puerta de sus aposentos, encontró al Sultán, afilando sobre una tabla un sable dorado mientras observaba fríamente cómo entraba su esposa.

Sherezade, decidida a sobrevivir una noche más, desenvolvió el velo mientras se acercaba al Sultán sin separar su mirada. El velo se movió lentamente con la brisa de la noche. Cogió el pesado mango de la cimitarra, y en un diestro movimiento, lanzó el velo al aire, cayendo sobre el sable y partiendo el velo en dos.

Colocó una parte del velo en cada uno de sus brazos. Bajo la atenta mirada del Sultán, alzó el sable y lo colocó con sumo cuidado sobre su cabeza en un equilibrio perfecto. El Sultán se quedó sin aliento, pues nunca antes había visto nada igual.

Sherezade comenzó a bailar con sus caderas al ritmo de la música que llegaban a través del balcón. Su baladí cautivó al Sultán.

Y Sherezade, sin soltar el embrujo, comenzó a girar, y a girar, y a girar, y sus brazos se convirtieron en alas de mariposa y comenzó a volar…..

CMG

 

GRACIAS A AMIRA FALAK BELLYDANCER POR DEJARME PORNER SU FOTOGRAFÍA PARA AMBIENTAR MI RELATO